Democracia Activa

Fundamentos de la Participación

Perspectivas

Etico-valórico Estratégico
La participación es un valor y se inscribe en el horizonte ético-valórico de la democracia. Esta instancia permite promover un diálogo e intercambio de información entre OSC y los entes gubernamentales encargados de las Cumbres en el nivel hemisférico
La participación está asociada a la libertad de las personas y le otorga poder frente a otros poderes existentes en nuestras sociedades (como los partidos políticos, organizaciones gremiales, medios de comunicación entre otros) Esta instancia de diálogo interamericano puede animar a los Gobiernos en sus países a abrir o reforzar canales de participación ya existentes con la sociedad civil en general.
La participación permite que el poder se difunda y no se concentre en algunos pocos que poseen los medios o recursos. La participación de OSC permite aumentar el nivel de información respecto a los procesos de las Cumbres dentro de los sectores gubernamentales y no gubernamentales de los países del hemisferio.
La participación refuerza la noción de ciudadanos en cuanto sujetos de derechos y deberes. La participación de OSC en el proceso de Cumbres permite aumentar las posibilidades de dar credibilidad y transparencia al proceso.
La participación permite la asociatividad y organización entre ciudadanos. La participación de OSC permite la promoción y construcción de consensos sociales.
La participación está vinculada a una sociedad de ciudadanos, que se expresan libremente, deliberan y se influyen recíprocamente. Con una mayor credibilidad, el proceso y los Gobiernos contarán con mayor adhesión y legitimidad y se propenderá a la construcción de consensos sociales.
La participación es una fuente de desarrollo del potencial humano. La participación se constituye en un insumo de ideas, sugerencias y aportes que nutren el proceso de definición de la Agenda y posteriormente del Plan de Acción.
La participación agrega valores de pluralismo cultural y tolerancia frente a procesos de toma de decisiones. Aportar a la definición del Plan de Acción facilita y anima a colaborar con el Gobierno en la tarea de implementar los mandatos recibidos, en el contexto de un diálogo Gobierno – Sociedad Civil.